Después del eclipse, una cosa está clara: miramos poco hacia arriba
El eclipse de este 12 de agosto nos ha hecho salir a balcones, terrazas y jardines y, durante un rato, mirar todos hacia el mismo sitio: arriba.
Y quizá deberíamos hacerlo más a menudo también cuando pensamos nuestras casas.
Un porche desde el que ver el cielo, una ventana bien situada, un rincón exterior donde sentarse al atardecer o una iluminación que no compita con la noche pueden cambiar muchísimo la manera en la que disfrutamos de un espacio.
A veces estamos tan pendientes de lo que ponemos dentro de una casa que olvidamos diseñar también lo que queremos ver desde ella.
Después de este eclipse, nosotros nos quedamos con eso: una buena casa no termina en sus paredes. También importa lo que ocurre al otro lado de ellas.
#justlettylwork





