Cuando empieza el otoño, la casa vuelve a ser protagonista
Se acaban las terrazas hasta las tantas, los días empiezan a acortarse y, casi sin darnos cuenta, volvemos a pasar mucho más tiempo dentro de casa.
Y es entonces cuando empezamos a verla de otra manera.
La iluminación que en verano apenas utilizábamos cobra importancia, buscamos rincones más cómodos, volvemos a reunirnos alrededor de la mesa y ese salón que durante meses casi solo atravesábamos vuelve a convertirse en el centro de todo.
El otoño es un buen momento para preguntarnos si nuestra casa funciona igual de bien en todas las estaciones.
No hablamos de cambiar la decoración cada tres meses, sino de diseñar espacios capaces de adaptarse: buena iluminación, materiales agradables, rincones que inviten a quedarse y distribuciones que funcionen tanto en un día luminoso de julio como en una tarde lluviosa de noviembre.
Porque una casa bien diseñada no debería ser solo bonita cuando entra el sol.
También debería apetecer quedarse cuando fuera empieza a oscurecer.
#justlettylwork




